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El Nuevo y el Viejo Mundo de la Distribución (I parte)

Publicado: 2010-10-02

INTERNET  ha cambiado nuestra manera de estar en el mundo. No sólo se han modificado las dinámicas sociales en todos los sectores económicos, también ha cambiado la valoración de los procesos y por consiguiente las jerarquías. El acceso masivo a la red, la mayor competencia entre los operadores de telecomunicaciones y el abaratamiento de los equipos informáticos y de telefonía de última generación, ha reacomodado la geografía de los espacios de explotación de las obras audiovisuales.

Según Peter Broderick [1], consultor especializado en cine y nuevas tecnologías, existen dos estilos de distribución, producto de  las nuevas relaciones y las prácticas que han  aparecido a la sombra de Internet: El Viejo  Mundo y el Nuevo Mundo de la Distribución.  En el cuadro siguiente, Broderick define las  características de estos dos estilos de trabajo:

Geografía del Nuevo Mundo de la Distribución

VIEJO MUNDO de la Distribución           NUEVO MUNDO de la Distribución

El distribuidor tiene el control                    El director tiene el control.

Negocio total                                               Enfoque híbrido

Esquema de estreno rígido                        Estrategias flexibles de estreno

Audiencia masiva                                        Audiencia nuclear y cruzada                                                                                    (diversificada)

Costos en ascenso                                       Bajo costo

Espectadores llegan a través del                 Acceso directo de los           distribuidor                                                   espectadores

Tercera parte de las ventas                         Tercera parte de las ventas y                                                                                   ventas directas

Distribución territorio por territorio           Distribución global

Ingresos colaterales y cruzados                  Flujos separados de ingresos

Consumidores anónimos                            Genuinos admiradores


En el VM (Viejo Mundo), según el modelo de Broderick, los distribuidores son los intermediarios inevitables entre el productor y los exhibidores. Este poder se basa en la necesidad de los directores/productores de acceder a la exhibición en salas (theatical), proceso oneroso y muy complejo cuya rentabilidad depende de la afluencia de público. Para el productor argentino Pablo Rovito esta paradójica situación se define de la siguiente manera:

El mercado está compuesto por productores y consumidores y no por productores y exhibidores, suponer lo contrario es lo mismo que pensar que los paquetes de galletitas concurren a un mercado donde la demanda es la góndola del supermercado. La góndola es la exhibición del producto.[2]

Si una película latinoamericana compite en el “gran supermercado” de la exhibición, tendrá que captar la atención de la mayor cantidad de espectadores. Así, de la afluencia de público al cine depende la continuidad de la película en cartelera por lo que la campaña de promoción y el marketing son gastos indispensables para acceder al gran público. Este aspecto es responsabilidad del distribuidor, sin embargo, las compañías de producción también participan del marketing de la obra. En este contexto, la negociación de licencias para salas de cine, DVDs, teledifusión (televisiones de cable o abiertas) y otros, se da en condiciones desequilibradas y de evidente desventaja para la mayoría de los directores y o productores independientes. Más aún, la recolección y distribución de regalías a los titulares y creadores, territorio por territorio, se convierte en un proceso engorroso y enrevesado para personas poco enteradas de cuestiones legales. Este es históricamente el ciclo natural de la industria, el “negocio del cine”.

En el NM (Nuevo Mundo) de la distribución no hace falta la “góndola” o estantería y mucho menos el “supermercado”  ya que Internet abre las compuertas de las películas con nichos especializados de público. Podemos empezar a decir adiós a los productos estandarizados como las películas dirigidas a todo público que para los distribuidores constituían la dudosa garantía de obtener éxito masivo en salas. La distribución online ofrece espacio virtual ilimitado y disminución de costos. Una de las consecuencias de la larga cola en la exhibición cinematográfica consiste en hacer atractivos los discretos nichos de los gustos cinematográficos más especializados. Como dice el experto en gestión de webs, Gerry McGovern :

En una era sin las limitaciones del espacio físico de las estanterías y otros cuellos de botella de la distribución, los productos y servicios con un target muy definido pueden ser tan económicamente atractivos como los de consumo popular”[3].

Para los creadores/productores, Internet y los nuevos medios podrían ser espacios idóneos para películas de público minoritario y/o bajo presupuesto. Las nuevas ventanas electrónicas y las flexibles dinámicas sociales desarrolladas a partir de Internet y la telefonía móvil, podrían combinarse con antiguas prácticas y constituir alternativas reales de financiamiento y recuperación de la inversión de las películas latinoamericanas, en coexistencia con las modalidades tradicionales de distribución. Lo cierto es que las herramientas de la red están proporcionando a los realizadores y productores independientes un control sobre la distribución de sus propias obras que antes no tenían. Los creadores/productores deciden que pasos tomar y que beneficios obtener de las películas más allá de los costos. Si es más conveniente estrenar en Internet y televisión o en un festival de primer orden, si planificar ventas de DVDs desde una web o facilitar la descarga de manera gratuita porque los ingresos vienen desde otra vía.

Si en el VM el distribuidor adquiría la totalidad de los derechos de distribución de la película, en el NM los directores y productores, si lo consideran conveniente, pueden mantener un control total sobre la distribución de la obra. Este control incluye la reserva de derechos o cesión a terceros, campañas de marketing, fechas flexibles de estreno, etc. En este sentido hace falta replantear el tema del copyright en el contexto del mundo digital, ya que como dice Nikesh Arora (Vicepresidente de Google-Europa) esta regulación ha sido creada bajo las condiciones del mundo físico[4].

Si no hay soporte físico, ¿Qué pasará con el copyright?

Continuará...

[1] Broderick, Peter. Welcome to the New World of the Distribution. Revista IndieWIRE, 2008.

http://www.peterbroderick.com/

[2] Rovito, Pablo. Neoliberalismo y Política Cinematográfica Iberoamericana.

[3] McGovern, Gerry. La teoría de la Larga Cola . EL País, Madrid, España. 28/02/2006

http://www.gerrymcgovern.com/

[4] Mars, Amanda. El 'copyright' tiene que adaptarse a la era digital. EL País, Madrid, 30 de noviembre de 2008


Escrito por

Rosa Sophía Rodríguez desde

Soy Rosa Sophia Rodriguez y amo el cine en todas sus formas. Trabajo desde el 2011 en el Programa IBERMEDIA.


Publicado en

2.0

El Nuevo Mundo del Audiovisual en la era de la Web 2.0